La Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario introduce nuevas obligaciones para las empresas de la cadena alimentaria. Su objetivo es reducir el desperdicio, mejorar la gestión de excedentes y exigir una trazabilidad documental más sólida en productores, industrias alimentarias, distribución, restauración y servicios alimentarios o comercios.
Para muchas empresas, la clave no estará solo en conocer la norma, sino en acreditar correctamente qué medidas aplican, qué registros deben conservarse y qué plan de prevención o procedimiento interno debe implantarse.

Puedes consultar la infografía completa sobre la Ley 1/2025 de desperdicio alimentario y las obligaciones que afectan a las empresas de la cadena alimentaria.
¿Necesita tu empresa adaptarse a la Ley 1/2025?
Cada empresa alimentaria debe analizar su actividad, volumen de excedentes, procesos internos y obligaciones documentales para determinar qué medidas debe implantar. Una revisión inicial permite identificar riesgos, preparar evidencias y anticiparse a posibles sanciones.
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Preguntas frecuentes sobre la Ley 1/2025 de desperdicio alimentario
¿A qué empresas afecta la Ley 1/2025 de desperdicio alimentario?
La norma afecta a empresas de la cadena alimentaria, incluyendo producción, transformación, distribución, restauración, comercio y otros servicios alimentarios. Cada organización debe revisar qué obligaciones concretas le aplican según su actividad, tamaño y volumen de gestión de excedentes.
¿Qué debe preparar una empresa para cumplir con la Ley 1/2025?
Las empresas deben poder acreditar medidas reales de prevención, gestión de excedentes, aplicación de la jerarquía legal de prioridades y conservación de evidencias documentales. En algunos casos será necesario disponer de un plan específico de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario.
¿Desde cuándo es plenamente exigible la Ley 1/2025?
La entrada en vigor completa está prevista para el 2 de abril de 2026. Por tanto, es recomendable revisar los procedimientos internos, registros, responsabilidades y documentación justificativa.
¿Qué riesgos existen si una empresa no se adapta?
El incumplimiento puede generar riesgos reputacionales, dificultades ante inspecciones y sanciones económicas. Además, una mala gestión del desperdicio alimentario puede afectar a la eficiencia operativa y al control interno de compras, mermas y excedentes.
¿Qué beneficios aporta implantar medidas contra el desperdicio alimentario?
Implantar medidas de prevención del desperdicio alimentario no solo ayuda a cumplir con la Ley 1/2025, sino que también permite reducir mermas, mejorar el control de compras y existencias, optimizar procesos internos, reforzar la trazabilidad documental y anticiparse a inspecciones. Una gestión ordenada de los excedentes puede traducirse en ahorro económico, mejor reputación empresarial y mayor eficiencia operativa.
¿Cómo puede ayudar Consultoría Agroalimentaria?
Consultoría Agroalimentaria puede realizar una valoración inicial para determinar si la Ley 1/2025 aplica a la empresa, con qué alcance y qué obligaciones concretas debe atender. Además, analiza dónde se generan mermas, sobrantes o excedentes, qué coste económico pueden estar suponiendo, qué registros existen y cómo integrar las medidas necesarias dentro del sistema de gestión, autocontrol o APPCC. La finalidad es implantar un esquema práctico, proporcionado y defendible que reduzca pérdidas, mejore el control interno y deje preparada la documentación necesaria ante clientes, auditorías o inspecciones.
